Biblioteca del Conocimiento Oftalmológico​

Lentes de contacto blandos

Los lentes de contacto blandos son una ayuda óptica que ha estado disponible desde hace bastantes años, pero solo recientemente han alcanzado un nivel de sofisticación tal que permite su uso y manejo de una forma masiva por los pacientes oftalmológicos.

El principio del lente de contacto blando estándar es ofrecer una superficie corneal anterior regular que reemplaza a la córnea y, de esta manera, corregir grados bajos de astigmatismo (hasta de 1.5 dioptrías), en caso de que este se encuentre presente.

Además, el lente de contacto lleva un poder determinado de acuerdo con el defecto refractivo del paciente, y existe un diseño especial de lente de contacto blando que permite corregir grados moderados de astigmatismo, hasta de 4.0 dioptrías (Lente de Contacto Blando Tórico).

Lo más importante en el uso de los lentes de contacto blandos es tener un buen método para la manipulación de los mismos. Esto incluye la postura, remoción, limpieza y almacenamiento.

POSTURA DE LENTES

Siempre antes de manipular sus lentes de contacto, lávese bien las manos con agua y jabón y séquelas completamente con una toalla limpia.

Para evitar confundir sus lentes, siempre manipule primero el lente del ojo derecho.

Hay dos movimientos naturales que usted, como paciente, debe evitar al colocarse los lentes: el deseo de voltear la cara y el deseo de cerrar los ojos. El parpadeo se controla abriendo el párpado superior con uno de los dedos de la mano libre, mientras uno de los dedos de la mano que sostiene el lente retrae el párpado inferior.

Siempre coloque el lente de contacto sobre la yema del dedo índice de su mano dominante. No lo manipule con las uñas, pues podría lastimar sus ojos y dañar el lente.

Entonces:

  1. Sujete el lente de contacto entre el dedo índice y el pulgar.
  2. Observe la forma que toma el lente. Si al doblarlo entre sus dedos los bordes apuntan hacia adentro (como un «taco» mexicano), está al derecho. Si los bordes apuntan hacia afuera (como un sombrero), el lente está al revés.
  3. Mirando hacia arriba, retraiga el párpado inferior con el dedo medio de la mano que sostiene el lente, mientras lo aplica suavemente con el dedo índice sobre la parte inferior del ojo.
  4. Suelte lentamente el párpado para evitar la expulsión accidental del lente. Parpadee un par de veces para estabilizar el lente. Cierre el ojo y «masajee» el lente para sacar el aire que pudiera haber quedado debajo del mismo.
  5. Verifique que el lente quedó bien puesto, cerrando el ojo contralateral y comprobando su visión.

Tenga en cuenta que:

  • La mayoría de los lentes de contacto que se pierden o dañan lo hacen durante las primeras semanas de uso por una manipulación inadecuada.
  • Coloque una toalla blanca sobre la mesa frente a usted para que el lente no se pierda al caer y rebotar.
  • Al enjuagar el lente de contacto, cierre el desagüe del lavamanos para evitar perderlo.
  • Si el lente se le cae, no trate de agarrarlo entre el índice y el pulgar. Humedezca su dedo índice y toque el lente con él para levantarlo.

REMOCIÓN

La remoción de los lentes de contacto usualmente causa más ansiedad que la postura. El no poder colocarse un lente de contacto causa frustración, pero el no poder retirarlo puede causar desesperación y crear un círculo vicioso.

El método más sencillo es el siguiente:

  1. Mire hacia arriba. Retraiga el párpado inferior con el dedo medio y coloque la punta del dedo índice sobre la parte inferior del lente.
  2. Desplace el lente hacia abajo, llevándolo hacia la parte blanca del ojo.
  3. Sujete el lente entre los dedos índice y medio, de tal manera que al entrar aire el lente se separe fácilmente. Retire el lente del ojo.
  4. Prepare el lente para la limpieza y desinfección.

LIMPIEZA Y DESPROTEINIZACIÓN

Usted debe limpiar sus lentes de contacto todas las noches después de retirarlos.

Antes se utilizaban diferentes soluciones para lavar, desinfectar, desproteinizar y preservar los lentes. Afortunadamente, hoy en día existen soluciones multipropósito, que ofrecen todas esas funciones en un mismo producto.

  1. Coloque el lente en la palma de su mano, aplique un par de gotas de solución multipropósito y frote suavemente ambas superficies del lente durante aproximadamente 20 segundos.
  2. Enjuague el lente con la misma solución multipropósito, teniendo cuidado de cerrar previamente el desagüe del lavamanos.
  3. Coloque el lente en el estuche de conservación, añadiendo un par de gotas de solución multipropósito y cierre el estuche.

Nunca lave el lente con saliva ni con agua corriente, ya que la diferencia de osmolaridad puede dañarlo. Tampoco debe dejarlo secar durante más de unos minutos, pues se deshidrata y pierde sus propiedades.

Además, usted debe lavar el estuche de conservación una vez por semana con abundante agua corriente tibia y un poco de la misma solución limpiadora utilizada para los lentes.

RECOMENDACIONES ESPECIALES

  1. Suspenda inmediatamente el uso de los lentes de contacto en los siguientes casos:
  • Si nota que sus ojos están rojos.
  • Si nota que su visión disminuye.
  • Si siente que el lente le está molestando más de lo habitual y la molestia no desaparece después de lavarlo.
  1. No practique natación con los lentes puestos.
  2. Aplíquese el maquillaje después de haberse colocado los lentes.
  3. No duerma con los lentes de contacto. Aunque algunas casas productoras e incluso algunos profesionales promueven esta opción, está ampliamente demostrado en múltiples estudios internacionales que dormir con lentes de contacto produce daño en la córnea a largo plazo y aumenta 16 veces el riesgo de presentar una infección.