Procedimientos quirúrgicos que impactan positivamente su salud visual

Esclerectomía Profunda

LA ESCLERECTOMÍA PROFUNDA es una técnica quirúrgica más reciente que la trabeculectomía, y surgió con el propósito de lograr un curso post-operatorio temprano más estable, con menos fluctuaciones en la presión intraocular y con menos riesgos para el ojo como tal.

A diferencia de la trabeculectomía, la esclerectomía profunda NO es una cirugía de espesor completo; esto es, no se penetra al interior del ojo, sino que se llega hasta el canal que drena el líquido intraocular y se destapa parte del mismo.

Consecuentemente es una cirugía más segura tanto durante el procedimiento como durante el postoperatorio temprano. No es tan efectiva en reducir la presión como la trabeculectomía, y por consiguiente se debe reservar para pacientes con elevaciones moderadas de la presión intraocular y que no tengan un daño muy avanzado del nervio óptico.

La cirugía se realiza en una clínica, de manera ambulatoria (no hay que dormir en la clínica), con anestesia local, y usualmente toma unos 45 minutos.  No duele durante ni después del procedimiento  El ojo se deja ocluido por 24 hrs, y se destapa al día siguiente.

Durante los primeros días del postoperatorio es normal tener lagrimeo, intolerancia a la luz, mala visión (peor que la que tenía antes de operarse) y enrojecimiento, todo lo cual irá cediendo poco a poco con el paso de los días.  Las suturas se retiran a los 15 días.